Aprocta exige respuestas sobre la caída del radar en Tenerife Sur

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“Nadie ha asumido responsabilidades tras los fallos en torres de control”, señala la asociación profesional

Rosa Cárdenes (@rosacardenesd)

La pérdida de la señal de radar y las frecuencias en una Torre de Control, como sucedió el pasado miércoles en el aeropuerto Tenerife Sur, es motivo más que suficiente para que se investiguen las causas y se apliquen las medidas necesarias para que una situación como esta no vuelva a ocurrir. Así lo indica la Asociación Profesional de Controladores de Tránsito Aéreo (Aprocta), que dice estar algo harta de que nadie asuma responsabilidades cuando se producen hechos graves como este, al que se suman los fallos ocurridos este año en la torre de control del aeropuerto de Málaga-Costa del Sol.

“No hay una valoración ni de AENA ni del Ministerio de Fomento sobre las causas que originaron el fallo en Tenerife Sur, como tampoco lo ha habido respecto a los dos fallos este año en la Torre de Control del aeropuerto de Málaga-Costa del Sol o el fallo masivo en el centro de control de Torrejón de Ardoz en agosto del año pasado”, señala Fernando Marián, vocal técnico de Aprocta,“cuando lo primero que tenemos que saber es qué causa ese fallo para que no se vuelva a repetir”. Como asociación, indica, “estamos un poco hartos de que nadie asuma responsabilidades y no se explique por qué se producen estos fallos. Parece que lo único que preocupa –al gestor aeroportuario- es que no haya retrasos en los vuelos, pero así no  avanzamos y estamos expuestos a los mismos errores”.

Marián recalca que, en aviación, es importante que los errores se investiguen, no con el ánimo de pedir dimisiones ni de sancionar, sino de aprender y subsanar los errores para que no vuelvan a ocurrir. “Es lo que en aviación llamamos el ‘error honesto’, un fallo que comete alguien sin intención y pensando que lo que hace no va a tener consecuencias”, señala al respecto.

En cuanto a la situación en la Torre de Control de Tenerife Sur una vez que se perdió la señal de radar durante una hora y 20 minutos, y de unos 10 minutos en el caso de las frecuencias, a causa de la caída de la señal que la abastece de energía cuando se produce un fallo en el suministro eléctrico, el representante de Aprocta dice que el plan de contingencia funcionó y que los controladores hicieron bien su trabajo. Subraya que “no es una situación de alarma ni emergencia, porque hay una formación de todo el personal que está detrás de una Torre de Control, que además reúne las condiciones para trabajar con serenidad en situaciones así”, e indica que, en aeronáutica, “ocurren muchas incidencias a lo largo del día pero el sistema es capaz de repararse a sí mismo y seguir funcionando”.

Afirma también que la pérdida de un radar “no tiene prácticamente impacto operativo”, y explica que “la cobertura radar está cuadriplicada en varios puntos del espacio aéreo de Canarias, con lo que cuando cae un radar el impacto es mínimo porque el sistema permanentemente elige aquellos radares óptimos para darte la mejor cobertura posible”.

En situaciones como la del miércoles, que coincidió con una hora de bajo tráfico aéreo, “el tráfico en tierra se inmoviliza para concentrarse los controladores en el tráfico que está en ese momento en el aire, y se transmite al Centro de Control Aéreo de Canarias -situado en el aeropuerto de Gran Canaria- que meta aviones en espera para no hacer llegar más aviones a Tenerife Sur”, apunta Marián, “y todo ello se hizo con la serenidad que normalmente reina en nuestro trabajo”, subraya.

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