Lugar del accidente del avión de West Atlantic que se estrelló el 8 de enero de 2016. Fotografía de la Policía incorporada al informe preliminar de la SHK de Suecia.

El Copac condena en España y Suecia la difusión de un diálogo entre dos pilotos antes de un accidente

Share this post

El Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial (COPAC) ha condenado tanto en España como en Suecia la difusión de la última conversación entre los dos pilotos de un avión de carga que se estrelló el 8 de enero al norte del país escandinavo, lo que causó la muerte tanto al comandante, de nacionalidad española, como al copiloto. La transcripción de las conversaciones entre los dos pilotos ha sido incluida en el informe preliminar de la comisión sueca de investigación de accidentes aéreos. El presidente del COPAC, Luis Lacasa, ha presentado una queja formal en España ante la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC) y le requiere para que pida explicaciones a su homóloga sueca por la difusión del último minuto de diálogo entre el comandante y el copiloto. El avión, un bimotor CRJ200 de la compañía West Atlantic Sweden que hacía un trayecto entre las localidades noruegas de Oslo y Tromso, se estrelló en una zona desierta y helada un minuto después de que sus tripulantes lanzaran una llamada de socorro (mayday) a los controladores aéreos.

En una carta a la CIAIAC, Lacasa expresa su “absoluta condena” por la difusión de las grabaciones del registrador de voces de cabina (CVR, por sus siglas en inglés). La transcripción de los últimos 70 segundos de conversación de los dos pilotos, incluida su llamada de socorro a los controladores, fue incorporada como anexo en el informe provisional sobre el accidente de la comisión investigadora sueca, a pesar de que ni siquiera aporta datos sobre lo que estaba ocurriendo en el avión y acabó provocando su abrupta caída contra el suelo una hora y diez minutos de su despegue del aeropuerto de Oslo.

En su queja ante la CIAIAC, el Colegio de Pilotos considera que esta difusión contraviene los principios en materia de confidencialidad tanto de la OACI (Organización Internacional de la Aviación Civil) como de la Unión Europea. Pero añade que además “provoca una vulneración de derechos fundamentales individuales, así como un dolor gratuito a los familiares de los pilotos fallecidos y propicia en la opinión pública posibles conclusiones injustas o erróneas sobre las causas del suceso”.

La queja subraya los acuerdos vigentes de la OACI sobre la no divulgación de datos del CVR que no sean pertinentes para determinar las causas de los accidentes. Estos acuerdos establecen que los diálogos de cabina se incluirán “en el informe final o en sus apéndices únicamente cuando sea pertinente para el análisis del accidente o incidente” y que “la partes de la información que no sean pertinentes para el análisis no se divulgarán”. Pero además, el COPAC recuerda que la grabación de los diálogos en cabina constituyen una renuncia expresa de los pilotos a su derecho al honor, la intimidad y el secreto de las comunicaciones en aras de la seguridad aérea. “La renuncia a estos derechos es limitada, con la única finalidad de recopilar información que permita incrementar la seguridad en vuelo”, subraya.

El COPAC pide a España que se persone en la investigación a través de la CIAIAC, dada la nacionalidad española del comandante de la aeronave siniestrada, que pida explicaciones a su homóloga sueca por lo ocurrido y que exija la adopción “de las medidas mitigadoras necesarias  para que no vuelva a ocurrir”. En todo caso, el Colegio advierte que se reserva la posibilidad de emprender acciones legales contra la difusión del diálogo en cabina.

La federación internacional de sindicatos de pilotos (IFALPA) y la asociación europea de pilotos (ECA) también han condenado la difusión del último minuto de conversaciones en la cabina del avión de West Atlantic Sweden.

La aeronave se precipitó contra el suelo 70 minutos después de despegar de Oslo. El vuelo transcurría con aparente normalidad hasta que, una hora y diez minutos después de despegar, los tripulantes lanzaron una llamada de socorro. Apenas un minuto después, el avión se había estrellado en una zona cubierta de hielo. A bordo solo viajaban los dos pilotos, de 42 y 33 años de edad respectivamente. El comandante, de nacionalidad española, tenía más de dos mil horas de vuelo.

 

(La fotografía está incluida en el informe preliminar de la comisión investigadora sueca SHK, fue tomada por la Policía y muestra el lugar del accidente. Los dos puntos rojos se corresponden con el lugar donde fueron halladas las dos cajas negras del aparato)

Share this post

No comments

Add yours