Fuerteventura, la isla de las dunas que eligió Ridley Scott para ‘Exodus’

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La isla que cautivó a Ridley Scott para rodar las escenas más espectaculares en The book of Exodus, es también la isla de los espacios naturales, de interminables dunas y playas salvajes; un paraíso para surferos y turistas llegados de todas partes del mundo

Texto: Nieves Suárez

Imágenes: Cabildo de Fuerteventura

Fuerteventura ha sido el plató natural de películas como Caótica Ana (2007) de Julio Medem; The Dictator (2012), de Larry Charles; Unamuno en Fuerteventura (2014) de Manuel Menchón, y The book of Exodus, que ya se puede ver en la gran pantalla, y para la que el director Ridley Scott eligió a los parajes majoreros para recrear la escena más espectacular de la película en la que se abren las aguas del Mar Rojo para permitir la huida de Moisés, personaje que recrea el actor Christian Bale, de Egipto.

En esta producción, con 150 millones de dólares de presupuesto,  también participan  Sigourney Weaver, Aaron Paul, John Turturro, la española María Valverde y el actor canario Maykol Hernández. La gran apuesta de la productora 20th Century Fox para esta temporada narra la epopeya bíblica vivida por Moisés y la expulsión de los judíos de Egipto. La banda sonora ha sido creada por el compositor español Alberto Iglesias, nominado al Oscar en tres ocasiones, por El jardinero fiel, Cometas en el cielo y El topo.

El Exodus de Ridley Scott está considerada la superproducción más cara realizada hasta ahora en Canarias, que dejó en Fuerteventura 7 millones de euros, además de la promoción turística mundial de la isla.

Las blancas dunas de Corralejo, El Cotillo, Pozo Negro o la Playa de la Barca, en Jandía, se convirtieron en la Península de Sinaí, el desierto que atravesó Moisés junto al pueblo judío en su histórico éxodo hace más de 3.000 años, cuando fue perseguido por el ejército egipcio de Ramsés. La arena blanca de la playa de Risco del Paso, en Sotavento, congregó a casi 400 extras y albergó un poblado de jaimas y animales -desde cabras, caballos y burros-, para recrear el asentamiento del pueblo judío, ante la atenta mirada de curiosos y turistas que visitaban la isla en esas fechas.

Jandía, Sinaí en la gran pantalla, fue el plató natural que revivió la persecución de Moisés por el ejército egipcio. En Cofete se recreó la peregrinación de los hebreos hacia el Mar Rojo, y en las playas del Risco, del Paso y del Marrajo, en El Cotillo, se abrieron “las aguas” que permitieron el paso de Moisés y pueblo hebreo. El barranco de Los Canarios, el barranco de Buen Paso y Tebeto sirvieron para las escenas del antiguo Egipto. En Buen Paso, Scott disfrazó las casas majoreras con madera y escayola para convertirlas en un antiguo poblado egipcio. El Cabildo de Fuerteventura cedió el antiguo Parador de Playa Blanca, hoy convertido en hotel,  como base de operaciones para el equipo técnico y de producción.

Durante semanas, Fuerteventura se convirtió en un auténtico plató al estilo Hollywood (la Península de Jandía convertida en el desierto de Sinaí), con carreras de cuadrigas con caballos entrenados y escenas del mito religioso del éxodo bíblico del pueblo de Israel en búsqueda de la tierra prometida. Durante el rodaje Scott contó con la productora local Volcano Films y la expectación de la isla se pudo comprobar desde el primer día en torno al Barranco de Joroz, al sur de Morro Jable, entre la Punta de Jandía y Cofete, donde se concentró el operativo de esta superproducción.

Los cuatro centenares de extras majoreros -así se llama a los habitantes de la isla- que pasaron el casting de selección tuvieron que caracterizarse para convertirse, por 80 euros cada jornada, en los judíos que acompañaron a Moisés en su éxodo histórico. Los hombres se dejaron barba y tenían que ser delgados, morenos y con forma atlética. La isla se convirtió así en un hervidero de personas, que se sumaron al más de medio millar del equipo técnico que se desplazó hasta allí para encargarse de los decorados, vehículos, camerinos, material técnico y también de los animales, proporcionados estos últimos por Fuerteventura al equipo de producción.

Fuera de las previsiones del director, Scott rodó en La Caldereta, en el municipio de La Oliva, la espectacular escena de la coronación de Ramsés II, en 1.279 antes de Cristo, que no pudo grabarse en Londres. El director británico quedó encantado de su visita a la isla y pudo comprobar la diversidad de los parajes naturales de Canarias. Nominado tres veces a un premio Óscar a la mejor dirección, Scott se ha consagrado con películas como Blade Runner (Harrison Ford), Alien, el octavo pasajero (Sigourney Weaver),Thelma y Louise (Susan Sarandon y Geena Davis), Gladiator (Russell Crowe), y Hannibal (Anthony Hopkins).

Su anterior trabajo fue El consejero, un cóctel de violencia y droga que oprime a México, con un reparto de grandes estrellas, como Michael Fassbender, Brad Pitt, Cameron Diaz y la pareja española, Javier Bardem y Penélope Cruz. Sin duda alguna, Fuerteventura se convertirá, a partir del estreno de Exodus, en la ruta cinematográfica de una de las superproducciones rodadas en las Islas Canarias en los últimos años.

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