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Josefina Valiño, madre de uno de los pilotos muertos del SAR: “Siete personas caídas no han sido suficientes”

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Siete militares fallecidos en 19 meses en dos accidentes de helicópteros del SAR caídos al mar no han sido suficientes para dejar en tierra los Super Puma del Ejército del Aire y “podremos lamentar otra tragedia”. Así lo advierte con tristeza Josefina Valiño Lezameta, madre del capitán Daniel Pena Valiño, que falleció junto a otros tres militares el 19 de marzo de 2014 cuando el helicóptero en que hacían una maniobra nocturna se estrelló contra el mar a 37 millas náuticas de Gran Canaria. Como todas las familias de los militares del SAR fallecidos, Josefina Valiño se estremeció este lunes al conocer un nuevo incidente a bordo en otro helicóptero Puma del SAR cuando se dirigía hacia Canarias para participar en el ejercicio Canasar. En un post colgado en su cuenta de Facebook, la madre del capitán Pena Valiño lamenta que los militares tengan que operar en aviones y helicópteros obsoletos, aún a costa de poner en riesgo sus vidas.

Josefina Valiño quiso felicitar públicamente por su valentía a Juan Company Cros, un piloto militar que denunció esta semana en el periódico El Mundo, tras el último incidente de un Puma del SAR, que estos helicópteros “están hechos un  Cristo”. “Yo mismo podría morir en uno dentro de seis meses”, vaticinó en la misma información el militar, que citó expresamente los dos accidentes sufridos por el SAR en Canarias que les ha costado la vida a cinco pilotos y dos sargentos. Uno de estos pilotos era el capitán Pena Valiño y por eso su madre quiso tener unas  palabras de aliento para Company Cros.

Pero al hacerlo, Josefina Valiño añadió varias reflexiones que llenan de pesadumbre a las familias del SAR desde que sufrieron trágicamente la pérdida de sus hijos: la sospecha de que ninguna muerte parece ser suficiente para que la cúpula del Ministerio de Defensa y del Ejército del Aire se planteen dejar en tierra los Super Puma. Ni siquiera la instrucción emitida el pasado 2 de junio por la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA, por sus siglas en inglés) para que dejen de volar todos los Super Puma de los modelos H225 y AS332, tras el accidente el 29 de abril de un aparato que se estrelló en Noruega cuando el rotor se desprendió de la cabina en pleno vuelo y provocó la caída de la nave, en la que murieron 13 personas.

La madre del capitán Pena Valiño subraya con amargura el contraste entre el valor, la templanza y dedicación de los militares del SAR y la obsolescencia de los aparatos en que se ven obligados a operar. “Os dedicáis en cuerpo y alma a vuestra profesión, que es intentar salvar vidas. Arrastrais a la familia en vuestra carrera en guerras, de destino en destino en meses lejos de casa, de no ver a vuestros hijos, pero nunca podíais imaginar que el peligro estaba dentro…!” porque “os ponen unos helicópteros y aviones obsoletos”.

“Nunca dejáis de preparaos donde se os exige lo máximo, pero a cambio no se os ofrece la mínima seguridad…”, enfatiza la madre del capitán Pena. “Si siete personas caídas en 19 meses y varios incidentes no son suficientes para plantearse que se debe renovar la flota actual del SAR y dejar en tierra estos aparatos, podremos lamentar otra tragedia”, advierte. Este mismo pronóstico ya fue lanzado después del accidente de 2014 por Sebastián Ruiz, padre del piloto Ruiz Galván, que murió en el mismo siniestro que Daniel Pena Valiño. No se equivocó: apenas 19 meses después cayó al sur de Canarias en el mar un segundo helicóptero del SAR, que esta vez que llevó por delante los sueños del único superviviente de la primera tragedia, el sargento Jhonander Ojeda, y de otros dos pilotos.

Valiño y Ruiz son dos voces tristemente conocidas para el Ministerio de Defensa. En marzo de 2014, apenas dos días después del accidente de sus hijos, ambos tuvieron que encabezar una cruzada en las redes sociales para que el Ministerio de Defensa sacara a las víctimas del fondo del mar. Ella encabezó una petición pública de firmas de apoyo a través de la plataforma change.org, mientras Sebastián Ruiz contaba a decenas de periodistas el calvario que soportaron las familias para que se iniciara el rescate de sus hijos. Y ambos siguen estremeciéndose hoy cada vez que conocen alguna nueva incidencia a bordo de aeronaves del Ejército del Aire.

Foto realizada el 4 de mayo de 2015.

Foto realizada el 4 de mayo de 2015.

Mientras, los mismos helicópteros del SAR siguen volando en Canarias de día y de noche, en algunos casos realizando ejercicios de instrucción sobre áreas urbanas, como es el caso del entorno del hospital Doctor Negrín de Las Palmas de Gran Canaria, en cuyo helipuerto es muy frecuente verlos aterrizar y despegar en ejercicios tanto diurnos como nocturnos. Esta misma semana, el helipuerto acogió un aterrizaje que, según ha explicado a esta web el gabinete de comunicación del Mando Aéreo de Canarias, estaba ligado al ejercicio Canasar de operaciones de rescate. También es usual que los Super Puma hagan varias tandas de aproximación y despegue al helipuerto en las noches de luna llena.

En cuanto a la directiva de la AESA para que varios modelos Super Puma dejen de volar tras el último accidente en Noruega, la misma fuente del Ejército del Aire señaló que esta instrucción no afecta a las aeronaves militares y que en todo caso se refiere a dos modelos diferentes a los que están en la flota de rescate del SAR.

 

 

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