La sexta noche cae sin rastro de los militares ni del helicóptero del SAR perdido en el mar

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El anochecer de este martes 27 de septiembre, el sexto desde el accidente, ha caído sin rastro de los tres militares desaparecidos en el mar a 45 millas de la costa de Marruecos ni del helicóptero en el que viajaban, cuya cabina continúa perdida en el fondo el mar. Su titular, Pedro Morenés, se embarcó hoy en un Super Puma del 802 escuadrón SAR del Ejército del Aire para realizar en esta aeronave el circuito de búsqueda y luego aterrizar y almorzar a bordo del buque Rayo de la Armada, que se incorporó este martes a los trabajos de búsqueda tras una escala en Gran Canaria. A su regreso a la Base Aérea de Gando, Morenés mantuvo la segunda reunión del día con los familiares de los desaparecidos, a la que llegó nuevamente con las manos vacías: la pérdida de la cabina hace que no sea posible ni siquiera descartar que los tripulantes desaparecidos estén atrapados en el interior del helicóptero siniestrado y Defensa sostiene que todas las hipótesis siguen abiertas, incluyendo la pérdida a bordo de una balsa en el mar, el secuestro o en el peor de los casos, un fallecimiento en el interior de la cabina.

El helicóptero estaba en relativamente buen estado, sin grandes destrozos aparentes, cuando fue localizado en el mar y fotografiado desde el aire por uno de los aviones españoles que intervino en el rastreo. La nave estaba ladeada y semisumergida y fuentes oficiales de Defensa confirmaron hoy que la cabina estaba bajo el agua. Este hecho, unido a la presencia en el agua de la espesa tintura verde fosforescente lanzada por el aparato para facilitar su localización en el agua, hacía difícil comprobar si había alguien dentro de la cabina, explicaron estas fuentes. La tripulación del barco holandés que lo retuvo durante horas examinó la cabina el jueves cuando llegó al lugar y reportó que no había signos de vida ni de presencia humana. Es lo que ahora trata de verificar Defensa, días después del accidente, con la búsqueda subacuática.

La única novedad de este martes en las operaciones de rastreo en la cuadrícula de mar donde se hundió el helicóptero horas después de su amerizaje de emergencia es la incorporación de nuevas unidades navales: los cazaminas Turia y Segura y el buque Rayo, que agrega a la operación un helipuerto que facilitará la tarea de los militares movilizados en la zona. Los dos dragaminas pueden trabajar durante las 24 horas del día en la búsqueda subacuática del helicóptero, que se hundió en el mar en la mañana del viernes, al día siguiente del accidente, después de que un buque holandés lo retuviera, atara y remolcara durante algunas horas. En ese tramo horario, Defensa no ordenó ningún operativo para realizar un descenso sobre el helicóptero e inspeccionar su interior antes de que se hundiera. Ahora, no logra encontrarlo y menos aún a los tripulantes.

Veinte buzos, 16 de ellos de la Armada y 4 del barco Olympic Zeus contratado por Fomento, participan en la búsqueda subacuática del Súper Puma siniestrado, que se completa con la acción de los robot submarinos que lleva a bordo este buque. Del rastreo aéreo se ocupan dos aviones y dos helicópteros de Marruecos y España. Un Defender marroquí inició hoy la búsqueda, en la que fue relevado después por un CN235 del SAR y sucesivamente los dos helicópteros, en uno de los cuales viajaba el ministro Morenés.

 

 

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1 comment

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  1. José manuel 28 octubre, 2015 at 19:13 Responder

    Parece increíble que después de lo que pasó con los espeleologos en Marruecos hace unos meses, el gobierno siga confiando en ellos

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