Las horas de demora se acumulan en Tenerife Norte y enfurecen a los pasajeros

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Viajeros afectados por la avería de una radioayuda de navegación aérea arremeten contra sus compañías al sufrir retrasos de hasta cuatro horas, desvíos y esperas de hasta 120 minutos por el equipaje

Fotografía: Estrella Muti

Horas de retraso acumulados en diferentes vuelos con origen o destino en el aeropuerto Tenerife Norte, sobre todo de carácter interinsular, han provocado este sábado críticas muy airadas de los pasajeros sobre las aerolíneas, que sin embargo no tienen responsabilidad alguna en la causa original de estos trastornos: la avería de una radioayuda de aproximación situada en los montes de Anaga a causa de la caída de un rayo el pasado jueves que no pudo repararse hasta última hora de este sábado. Esta avería ha mermado fuertemente la capacidad operativa del aeropuerto Tenerife Norte durante las últimas 48 horas y obligado a pilotos y controladores ha seguir procedimientos diferentes a los habituales, a falta del soporte tecnológico en el proceso de aproximación de los aviones al aeropuerto, con una secuela de retrasos en cadena y desvíos al aeropuerto Tenerife Sur. El VOR, el instrumento de radioayuda dañado el jueves por la tormenta eléctrica, ha sido reparado, pero todavía es necesario culminar el proceso de calibración y monitorización de todos los elementos antes de dar por restablecida la normalidad operativa en el aeropuerto.

Fuentes sindicales de USO-Enaire informaron a última hora del sábado a esta web que los técnicos de mantenimiento habían logro poner en servicio la radioayuda poco antes de las 22:00 horas (horario insular canario), dato que reconfirmó poco después el gestor de navegación aérea. De no surgir nuevos imprevistos y cuando finalice la calibración, esta reparación pondrá fin a 48 horas de fuertes trastornos en los aeropuertos canarios, a los que han irradiado inevitablemente los problemas de operatividad del aeropuerto Tenerife Norte. Amén de los desesperantes retrasos, el peor de ellos ha sido el desvío al aeropuerto Tenerife Sur de vuelos que debían aterrizar en el Norte por la incapacidad del aeródromo de Los Rodeos para asumir arribadas sin el soporte de las radioayudas de aproximación.

Pasajeros atrapados durante horas en los aeropuertos insulares por la imposibilidad de volar o salir de Tenerife Norte, viajeros con el fin de semana o el inicio de las vacaciones arruinados por retrasos desesperantes, personas que temían perder sus enlaces con otros vuelos… Ese ha sido durante todo el sábado el panorama en el segundo día consecutivo de retrasos a consecuencia de la avería del VOR de Anaga.

El VOR es un instrumental de radioayuda que envía a los aviones la ruta a seguir para la aproximación y el aterrizaje, en este caso en el aeropuerto de Los Rodeos. Pero debido a su avería desde la noche del jueves a causa de una tormenta eléctrica severa, los vuelos han tenido que realizar su aproximación a Tenerife Norte sin este apoyo instrumental y con más espacio temporal entre uno y otro, lo que ha provocado retrasos y trastornos en cadena. Esta avería de los sistemas de navegación de Enaire trastoca los procedimientos que han de seguir los controladores aéreos y los pilotos para garantizar las operaciones de aproximación y aterrizaje en condiciones de seguridad y provocaron la dilación de muchos vuelos.

Pero sobre todo ha impactado sobre los pasajeros, que han sufrido desde primera hora del viernes numerosos retrasos, desvíos al aeropuerto Tenerife Sur en la noche del viernes al sábado y esperas de hasta dos horas por su equipaje, según relataron algunos de los afectados en Twitter, debido entre otras cosas a las dificultades añadidas para las compañías que no operan usualmente en el aeródromo del Sur, pero se han visto obligadas a desviar hacia allí sus vuelos y desembarcar al pasaje en un lugar imprevisto. Por esta misma causa, las compañías han tenido que resituar luego los aviones desviados, lo que originó nuevas fuentes de retraso y lógicamente críticas muy airadas de los pasajeros, que no entendían qué estaba sucediendo.

Este cúmulo de trastornos ha causado sobre las aerolíneas, y especialmente sobre Binter Canarias y CanaryFly, numerosas quejas de pasajeros enfurecidos por las esperas de varias horas o el temor a perder vuelos de enlace. Muchos viajeros detallaron en Twitter que han sufrido esperas de hasta cuatro horas y demoras de 120 minutos en la recogida del equipaje en el Tenerife Sur. La mayoría pensaba que han sido las aerolíneas las causantes de este desaguisado y han descargado su enfado en los perfiles de las compañías en las redes sociales. Por desconocimiento de la verdadera causa, muy pocos han mirado hacia el responsable real de este pequeño caos, Enaire, casi dos días después de que se produjera la avería sin que ésta lograra ser reparada en el curso de 48 horas.

Los técnicos de mantenimiento de Enaire han trabajado intensamente desde la mañana del viernes para tratar de resolver el problema. No pudieron hacerlo durante la noche del jueves, cuando se originó la avería, por el grave riesgo de sufrir ellos mismos el impacto de los rayos en el lugar donde se localiza el VOR, la montaña de Taborno, en los montes tinerfeños de Anaga. El viernes por la mañana se pusieron manos a la obra, pero según fuentes sindicales, su intento de resolver cuanto antes el problema chocó inicialmente con la falta de todos los materiales necesarios para completar la reparación. Cuando ya había caído la noche, USO-Enaire aseguró que los técnicos de mantenimiento habían logrado por fin reparar y restablecer el servicio del VOR de radioayuda.

 

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