Más viajeros de montaña y menos medios de rescate para el Greim

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La Asociación Independiente de la Guardia Civil denuncia que cada vez hay menos recursos humanos para atender incidencias en espacios como el Teide, pese al aumento del número de senderistas, montañeros y turistas

Texto: Rosa Cárdenes (@rosacardenesd)

Fotografía: Pedro Millán (@pmillan1)

 

El cada vez mayor número de turistas y habitantes de las Islas que practican senderismo y actividades en áreas de montaña ha incrementado también en las últimas décadas el número de accidentes y por tanto las intervenciones de la unidad especial de montaña de la Guardia Civil. Sin embargo, este aumento de su actividad no ha ido aparajeda con una mejora de los medios humanos y materiales. La Asociación Independiente de la Guardia Civil, Asigc Profesional, señala que los medios del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (Greim) de Canarias son “insuficientes” y subraya que ésta es una situación “generalizada” en las unidades especiales del cuerpo de seguridad.

El auge de las actividades de montaña, con numerosas alertas de extravíos y accidentes que debían cubrir las unidades territoriales, llevó a la Guardia Civil a implantar en Canarias en el año 1986 una unidad similar a las que funcionaban desde la década de los sesenta en la Península. Durante años, el Greim fue el único de sus características que operaba en Canarias, hasta que otros recursos de emergencias incorporaron, con el paso del tiempo, a profesionales del rescate, como el Grupo de Emergencias y Salvamento (GES).

Los Greim están preparados para trabajar en condiciones extremas y su misión es salvar vidas poniendo en riesgo las suyas, pero esta unidad especial que trabaja en Canarias, fundamentalmente en las islas occidentales por ser las más montañosas, no atraviesa por sus mejores momentos. El grupo está compuesto por diez agentes que, en breve, pasarán a ser siete, “un número demasiado reducido para poder desempeñar su labor”, señala Asigc Profesional a través de su presidente, José Antonio Méndez.

A las tres vacantes que se producirán por el ascenso de algunos de sus miembros, que no serán sustituidos hasta tanto salgan nuevas plazas, Asigc Profesional añade otras circunstancias como permisos, promociones y vacaciones, que podrían dejar reducido aún más el número de agentes del Greim, “con lo que nos podemos encontrar que, en un momento dado, la unidad se quede incluso inoperativa”.

“Situaciones como esta”, dicen en la asociación, “obedecen a una mala gestión, no de las unidades especiales, sino a niveles muchos más altos, porque la Administración saca promociones de un número muchísimo inferior a los agentes que se van”. Esta falta de efectivos la suplen los agentes “con voluntad y esfuerzo, porque tenemos conciencia y hay derechos y vidas a las que hay que proteger”.

Al problema en el número de efectivos, que hace que los turnos de trabajo de seis horas se conviertan en ocho e incluso en diez, y sin compensación, se suma la escasez de medios materiales. Los Greim cuentan con un GPS por unidad y cuando se pierden deben esperar meses para que les llegue uno de repuesto. Además, el material que utilizan no es de alta gama, fundamentalmente “porque en el tiempo que transcurre desde que se hace la solicitud de los dispositivos hasta que llegan a la unidad, ya han salido otros al mercado”.

Hechos como este, señala Asigc Profesional, ha llevado a algunos agentes “a comprar su propio teléfono” para ejercer su trabajo, bajo la premisa de que “el rescate de un accidentado necesita de los últimos medios, pero las contrataciones para la compra de este tipo de material, así como anclajes, mosquetones o cuerdas, son muy lentas porque la Administración tiene unos trámites que se prolongan durante mucho tiempo”. En ese sentido, los agentes reclaman más celeridad a la administración para que las unidades especiales puedan desempeñar “en condiciones adecuadas” una labor ya de por sí complicada.

En otro orden de cosas, la asociación profesional manifiesta su rechazo a la Ley de Régimen de Personal de la Guardia Civil, aprobada por el Congreso y pendiente de entrar en el Senado. “Hay determinados aspectos en la atención sanitaria que dejan un vacío legal bastante importante y la ley no atiende al orden de la jerarquía castrense, con lo que se discrimina a los oficiales más veteranos a la hora de ascenso o promoción frente a los que salen de la Academia General Militar”. La nueva ley ha causado malestar entre los oficiales pues consolida la separación entre los mandos, por una parte los que proceden de la formación militar y que pasaron por la Academia General Militar, y por otra los de promoción interna.

 

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