Primeras tensiones en Barajas tras el cierre de su pista más larga

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Los controladores aéreos afirman que el aeropuerto no tiene capacidad para operar con 39 aviones por hora como ha fijado Enaire

Rosa Cárdenes (@rosacardenesd)

El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas pasó este fin de semana su primera prueba al tener que operar con una pista menos y un número de aeronaves por hora superior al que el aeropuerto puede absorber, según los controladores aéreos. El sábado por la mañana y durante dos horas se confirmó lo que estos profesionales advierten desde hace días, que el aeropuerto no tiene capacidad para operar con 39 aviones por hora como ha fijado Enaire mientras esté inoperativa la pista 36L/18R, cerrada el pasado viernes por obras de mantenimiento.

Beatriz Jerez, portavoz de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), explica que, a primera hora del sábado, Barajas operó en configuración Norte (la habitual) “y se fueron acumulando retrasos en los despegues porque con una pista ni entran 39 aviones ni despegan 39 como dice la empresa”. Además, se produjo un cambio de configuración (a Sur) pero sin avisar con tiempo suficiente a Bruselas para que redujera el número de aproximaciones.

“Se notificó a Bruselas que el aeropuerto bajaba la capacidad de entrada de aeronaves debido a un cambio de configuración pero Enaire no lo hizo con el tiempo suficiente, con lo que durante dos horas nos vimos con más aviones de los que podíamos absorber”, señala Jerez e indica que un número importante de aviones sufrieron demoras, algunas de hasta más de 20 minutos.

La portavoz de USCA dice que los primeros días tras el cierre de la pista han dejado una sensación “agridulce”. Si bien el viernes, día que quedó inoperativa ya por la tarde, se operó con normalidad, el sábado se vivió en el aeropuerto una situación “tensa” que se podría haber evitado si Enaire tuviera en cuenta las advertencias que los controladores aéreos han hecho en la última semana, subraya.

El aeropuerto de Madrid dispone de 4 pistas, de las que dos se utilizan para llegadas y las otros dos para salidas. El cierre de una de sus pistas desde el pasado viernes y hasta el 17 de mayo debido al inicio de las obras de mantenimiento que encargó AENA y cuyo plazo de ejecución es de diez meses, reduce su capacidad operativa, ya que, según la configuración en la que se opere, se dispondrá de una única pista para despegues o de una única pista para aterrizajes.

En condiciones normales, explica USCA, el aeropuerto tiene capacidad para operar hasta 50 despegues y 48 aterrizajes cada hora, y Enaire ha fijado en 39 el número de salidas por hora y otras tantas llegadas cada hora mientras una de sus pistas esté inoperativa. En configuración Sur el número de aeronaves ha pasado de 48 a 39, sin área de bloqueo. En este caso, USCA considera que la capacidad del aeopuerto es de 32 aviones de llegada.

Los controladores aéreos aseguran que el aeropuerto no tiene capacidad para absorber ese número de aeronaves, que además tienen que aumentar sus tiempos de rodaje hasta la pista 14L para despegue y desde la 18L para llegadas, como quedó constatado el sábado por la mañana durante al menos un periodo de dos horas en el que hubo congestión del tráfico aéreo y demoras.

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