Carlos Alonso: “El gobierno del PP favorece a Baleares y limita el desarrollo de Canarias”

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“Canarias debe de tener representación en el consejo de administración de AENA”

“Hay un cierto minifundismo en el empresariado canario y no se atreve a defender sus propuestas en plazas grandes como AENA”

“Tenerife tiene el reto de Estados Unidos y ampliar las conexiones aéreas con África”

“No se le puede achacar al sector turístico toda la responsabilidad de crear empleo”

Rosa Cárdenes (@rosacardenesd)

El presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, afirma que “no es la primera que el Estado, con el gobierno del PP, favorece a las Islas Baleares y limita el desarrollo de Canarias”, y aboga por que esta comunidad autónoma tenga representación en el consejo de administración de la “nueva” AENA. En esta entrevista, Alonso hace algunas reflexiones y propuestas acerca de la conectividad de las Islas, y en concreto de Tenerife, que aspira a introducirse en el mercado estadounidense a través de la ruta con Nueva York y aumentar las conexiones con África con vuelos a Golfo de Guinea y Cabo Verde. Asegura, además, que la forma de abaratar los precios de los billetes aéreos entre Canarias y la Península pasa por que haya una mayor competencia.

– El Estatuto de Autonomía establece que los aeropuertos serán competencia de la comunidad autónoma si el Estado no se reserva la gestión. ¿Cree que se ha producido una burla a esta disposición con la privatización parcial de AENA?

– Creo que sí y el Gobierno de Canarias presentó un recurso ante la Audiencia Nacional e incluso pidió la paralización cautelar. El recurso se ha admitido a trámite y esperamos que falle a favor de los intereses de Canarias para que los aeropuertos se gestionen bajo el principio de interés público y no los intereses empresariales, que son legítimos, pero lo que buscan es ganar dinero. Nuestro interés es tener buenos aeropuertos que conecten, a precios competitivos, a las islas entre sí y a Canarias con el exterior.

 – ¿Es este artículo la base más sólida para impugnar la venta parcial de AENA?

– Efectivamente, Canarias no tiene ni representación en el Consejo de Ministros ni en el propio funcionamiento de AENA, por lo tanto la única palanca que tenemos para detener el proceso es el Estatuto de Autonomía. En cualquier caso, creo que si esa palanca no funcionara, otro mecanismo es que el Estado acepte que haya representantes de Canarias en el consejo de administración de AENA. Somos el primer sistema aeroportuario español, y si contemplamos los pasajeros que transportan los aeropuertos canarios los intereses de las Islas deben estar representados también en ese órgano. Este puede ser un plan b en el caso de que la sentencia no atienda los intereses de las Islas.

 – Baleares tiene una representación importante en ese consejo de administración por designación directa del gobierno. ¿Qué lógica tiene que Canarias tenga cero representación?

– Ninguna, porque Canarias pesa más desde el punto de vista de los intereses de AENA que Baleares, y parece razonable que hubiera representantes de las Islas también en el consejo. No se entiende si no es porque hay un interés político de volver otra vez a anular a Canarias en las instituciones que le afectan. No es la primera vez que el Estado, con gobierno del Partido Popular, favorece a las Islas Baleares y limita el desarrollo de las Islas Canarias, y la única diferencia entre los dos archipiélagos es que allí gobierna el PP y aquí no.

– ¿Comparte la tesis insinuada por CC en el Parlamento de que la venta parcial de AENA inhabilita un futuro pacto en Canarias con el PP?

– Yo creo que lo que Ruano vino a decir es que con este PP y estas actitudes es muy poco probable que se pueda pactar. El PP tiene que girar varios grados en su posición con Canarias. En Coalición Canaria hemos hecho un esfuerzo con la renovación del candidato propuesto, ayer mismo Fernando Clavijo señalaba que es necesario el entendimiento con el Estado, y si el PP quiere coger esa mano tiene que girar varios grados, principalmente en lo que tiene que ver con AENA, habilitando la fórmula para que el Gobierno de Canarias esté presente en su consejo de administración.

– La ausencia de Canarias, ¿no sería también reprochable a los empresarios canarios con intereses hoteleros que no han sabido o no han querido posicionarse para estar en el núcleo duro de AENA?

– Hay un cierto minifundismo en el empresariado canario, que no se atreve a defender sus intereses en plazas grandes. Parece que nos contentamos en ser importantes en lo que tenemos, pero AENA es suficientemente importante para haber articulado una propuesta. También es verdad que es difícil, empresarios importantes se han quedado fuera porque el proceso de privatización se ha orientado finalmente hacia la especulación, sacando fuera a empresarios que operan aeropuertos estables. Al final  nos hemos quedado con una empresa que se ha vendido a la mitad, a un precio más bajo para que la asuman especuladores que han hecho negocio. Era difícil pero también sé que no se intentó suficientemente por parte de los empresarios.

– El Gobierno canario ha exigido al Estado que ponga límite a los precios de los billetes aéreos. ¿Es esta la solución idónea?

– En las obligaciones de servicio público el Estado puede poner límite a los precios, como ocurre por ejemplo en Canarias donde se establecen condiciones de operación, frecuencia, ruta y precios máximos. Esa es una fórmula en la que creo que se puede avanzar pero me parece igualmente importante fomentar la competencia. En Canarias, existe obligación de servicio público, incluso con ayudas a través del descuento del residente, sin embargo hay una sola compañía que opera y por tanto tiene más libertad para fijar sus precios. Es frecuente la queja de los residentes en Canarias de que es más caro volar entre Tenerife y Fuerteventura, por ejemplo, que ir a Londres, con lo cual no parece que sea muy lógico. En el flujo de Canarias con Península debe de haber más operadores, ahora solo hay dos grupos, Globalia e Iberia, y las cosas eran mejores cuando teníamos un tercer operador, que era Spanair. El mercado ahora vuelve a crecer y es el momento de que haya un tercer operador, hay varias alternativas que están sobre la mesa como un nuevo operador canario o la aerolínea Norwegian.

– ¿Son suficientes las rutas aéreas que conectan a Tenerife con otros destinos?

 – Son más de 250 rutas las que hay en la actualidad, en el último año se han creado 39 nuevas rutas nacionales e internacionales y se ha hecho un trabajo muy intenso para que haya nuevas conexiones. En el mercado nacional hemos cubierto un número de aeropuertos importante y nos faltaría competencia. Respecto al mercado internacional, tenemos el objetivo de seguir creciendo en Italia y Francia, y seguir escalando en rutas con cabina business para mejorar la calidad de los servicios aéreos, en línea con lo que queremos hacer respecto al turismo de más nivel adquisitivo y vinculado a establecimientos de más calidad. Es un objetivo crecer en verano en el mercado nórdico y tenemos el reto de los Estados Unidos, estamos trabajando intensamente y esperamos tener pronto noticias positivas para el próximo invierno. Además de eso, aspiramos a que Tenerife sea base de más compañías aéreas, lo conseguimos con Vueling y Norwegian, y hemos reforzado con Iberia Express. También queremos completar las rutas con África, hay ya conexiones con Dakar y Casa Blanca, y estudiamos si es posible tener conexiones con el Golfo de Guinea y Cabo Verde.

– La ruta Tenerife-Nueva York quedó desierta en el Fondo de Desarrollo de Vuelos, ¿no la encontraron rentable las aerolíneas?

– El Fondo de Desarrollo de Vuelos del Gobierno de Canarias es útil para determinadas rutas donde ya hay un mercado consolidado y donde se quiere apoyar con pocos recursos la entrada de un nuevo operador, porque además los requisitos establecidos son bastante duros para las compañías, por ejemplo mantener la ruta durante al menos tres años. Por tanto, rutas con alto riesgo como la de Estados Unidos no parecía que pudieran ser rentable, pero nosotros seguimos trabajando con el operador United Airlines y esperamos tener noticias en marzo o abril respecto al invierno próximo.

Tenerife recibió en enero 1,8 millones de pasajeros y mantiene una subida en la llegada de turistas pero es mínimo el descenso de la tasa de desempleo en el sector turístico. ¿Qué es lo que se está haciendo mal?

– Hay varios factores. El nivel de temporalidad en la actividad turística es muy alto, y no hablo solo del sector hotelero, sino también de transporte, restauración, agencias de viaje, etc. Además, hay un uso excesivo de las empresas de trabajo temporal, las ETT, y es algo que le he dicho al sector, que tiene que mejorarlo porque el empleo estable es mejor para todos, aumenta el consumo y mejora la economía de todos. Por otro lado, no se le puede achacar al sector turístico toda la responsabilidad, el sector público empieza a despertar a través de la inversión y el sector industrial crea empleo, por primera vez, desde el inicio de la crisis. El Cabildo ha multiplicado por tres la inversión en relación al año 2013, con 130 millones de euros, una cantidad respetable y eso va a activar la contratación. También es verdad que hay mucha gente que, por su cualificación o porque ha estado mucho tiempo durante la crisis en situación de desempleo, va a tener dificultades para encontrar trabajo. Aunque crezcamos y creemos empleo, vamos a tener una bolsa de paro de larga duración importante, y ahí es donde tenemos que trabajar las administraciones a través de proyectos de reinserción activa y de inclusión social, como por ejemplo ‘barrios por el empleo’.

Barceló abrirá un hotel en Adeje en 2017 que construye Flanders 10 Invest. ¿Qué otros proyectos hay en Tenerife?  

– Hay varios más, un hotel de 5 estrellas del grupo Fedola y proyectos de renovación que están acometiendo Meliá, Iberostar, Riu y Matutes. Aparte de eso hay un par de proyectos más que están en fase inicial para nuevos hoteles de 5 estrellas en Guía de Isora.

– ¿Aspira esta isla a tener más camas turísticas? ¿Cuántas hay hoy en día?  

– Hay del orden de 140.000 pero creo que no debemos crecer mucho más en camas turísticas, y sí en calidad a través de proyectos de 5 estrellas gran lujo, además de la renovación de hoteles de 3 y 4 estrellas, especialmente en el Norte de la isla.

 

 

 

 

 

 

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